Tetes des Bois – Alfonsina e La Bici

[In English at the end. Take me there!]

small_espana-sin-escudo101687_resizeHoy, primer y último lunes del Giro d’Italia 2013 (en las dos próximas y definitivas semans el lunes es día de descanso) voy a rescatar una entrada pasada de Clicks, crujidos, chirridos, traqueteos y otros ruidos de la bici, dedicada a una heroina del Giro: Alfonsina Strada

En los años 20 del pasado siglo XX surgió figura sorprendente, la figura de una mujer, la única mujer que ha llegado a participar y competir contra hombres. Un hecho inédito que la convirtió en una celebridad en Italia. Tétes des Bois le dedicaron la canción Alfonsina e la Bici a modo de homenaje, cuyo video os dejo al final del post.

Alfonsina nació en 1891 en Castelfranco Emilia, bajo el nombre de Alfonsina Morini, apellidos que cambió por Strada cuando se casó. Hija de una familia campesina, a los 10 años de edad, su padre le regaló una extraordinaria máquina que la cautivó. ¡¡¡Una bicicleta!!!

alfonsina_31cNació en una época muy complicada por no decir que imposible para el deporte femenino, por lo que debía mentir a su madre, diciéndola que iba a la iglesia cuando realmente iba al pueblo vecino, a disputar las carreras que se celebrasen. Los hombres en todo momento la trataron con dureza, y no se habituaban a ver a una mujer enseñando algo más que un tobillo, mucho menos aún intentando competir contra uno de ellos. No la veían como su igual, como al resto de hombres. Su familia, por supuesto, jamás aceptó la afición de su hija, aún a pesar que ganase premios, o que, como en 1911 estableciera el récord de la hora femenino.

Cuatro años después, en 1915 se casó, y su marido, lejos de prohibirle esa extraña afición suya, la animó e incluso la entrenó personalmente, ya que él también era un amante del ciclismo.

Con la guerra todavía sin concluir, en 1917, participó en el Giro de Lombardía. La prueba se encontraba exenta de numerosos ciclistas masculinos, puesto que estaban combatiendo, y como las normas no prohibían la participación de una mujer, pudo tomar la salida de dicha prueba. La finalizó en una honrosa trigesimo segunda posición, aunque a más de una hora y media del ganador, el campeón belga Thijs (primer ganador de 3 Tours de Francia).

Varios años después, en 1924, se inscribió en el Giro de Italia, pero bajo el nombre de “Alfonsin Strada”, suprimiendo la última letra de su nombre. Ningún miembro de la organización se dio cuenta y fue aceptada en la ronda italiana. Comenzó las primeras etapas, con relativo éxito, puesto que aunque no estaba cerca de los primeros puestos, tampoco se encontraba en la última posición a la hora de cruzar la meta.

Pero llegó la etapa de L´Aquila – Perugia (296 Km.), la cual fue su tumba. En esa etapa tuvo algún que otro percance, incluyendo alguna caída, y al llegar a meta, la organización de carrera la comunicó que había llegado fuera de control a meta, por lo que quedaba descalificada de la carrera.

La organización no se encontraba nada contenta con que una mujer los hubiera engañado y se encontrara participando en la carrera. No hay, actualmente, un tiempo oficial para determinar si llegó o no fuera de control.

Fue en ese momento cuando entró en acción la figura de Emilio Colombo, quien fue su máximo apoyo a raíz de esa descalificación. Alfonsina decidió no marcharse a casa y seguir compitiendo, pero económicamente no era fuerte, por lo que no podría pagarse la estancia en los hoteles. Colombo, enfrentándose al clima social y la intolerancia fascista hacia su pulso al machismo reinante, pagó de su bolsillo los gastos de la corredora, debido al posible filón comercial que conseguiría con ella. Marchaba con mucho retraso con respecto a los demás competidores, pero la afición la mostró su apoyo de una manera increíble, y no solo terminó esa siguiente etapa a su descalificación, sino que llegó hasta el final de la carrera, en Milán, entre los vítores de la gente, que la aclamaron a su llegada. Terminó, extraoficialmente claro, a 28 horas del ganador de la prueba, con un mejor tiempo que el de dos de los participantes que concluyeron la carrera (20 horas antes que el “farolillo rojo”)

En años posteriores intentó volver participar en el Giro, pero su participación fue vetada tajantemente, a pesar del reclamo publicitario que suponía. Unos años después terminó colgando definitivamente la bicicleta de forma profesional, abrió una tienda de bicicletas en la Via Varesina de Milan y en todo momento la siguió usando como medio de transporte. Su propia muerte se produjo en 1959, cuando tratando de arrancar su moto al volver de una carrera ciclista esta se le cayó encima, a los 68 años de edad.

Su legado, hasta el día de hoy, ha sido eterno, puesto que ha sido la única mujer que ha podido participar en el Giro de Italia (a día de hoy hay también prueba femenina), además de contar con hasta dos participaciones en el Giro de Lombardía consecutivas, en 1917 y 1918 (finalizando en la posición 32 y 21 respectivamente).

small_english_resizeToday is the first and the last monday of the Giro d’Italia 2013 (because next two mondays are rest days) and I’m bringing back an old entry of Clicks, Squeaks, Crackles, Rattles and Other Bike Noises.

In the 1920s, an impresing icon emerged in cycling: this icon was a woman, the one and the only that managed to ride against male riders in a professional race what made her a celebrity in Italy. Tétes des Bois wrote a song Alfonsina e la Bici devoted to her as a well deserved homage (find it hereafter).

Alfonsina Strada (16 March 1891 – 13 September 1959) was an Italian cyclist, the only woman to have ridden one of cycling’s three major stage races. She started in the Giro d’Italia in 1924 when the organisers mistook her for a man. Newspapers called her The Devil in a dress.alfonsina_2

Her racing career included an Italian record which lasted 26 years. She died aged 69 as she propped up her motorcycle after riding to a bicycle race.

Born Alfonsina Morini at Castelfranco Emilia, near Modena, she was the daughter of a peasant family.

She rode her first race at about 13, winning a live pig. She won nearly all the girls’ races she entered and many of the boys’ events. In 1911 she went to Moncalieri and set an hour record of 37.192 km. The status of the record is uncertain. It appears to have stood since 1905 but some reports say that Morini wasn’t credited with her distance because her ride had been considered unladylike. Since that wouldn’t have been an issue had she improved simply the women’s record, there’s a suggestion that she may also have broken a male record, perhaps a regional one, and it was that which she was denied. Her distance stood for 26 years.

She won 36 races against men and became the friend of riders such as Costante Girardengo.She raced at Bologna and Paris and twice rode the Tour of Lombardy at a time when it was open to all. She finished 32nd and last in the 1917 race, an hour and 34 minutes behind the Belgian Philippe Thys.

At 24 in 1915, Morini married Luigi Strada who was also a rider and racer. He gave her a new racing bike with dropped bars as a present. The couple moved to Milan, where Alfonsina rode on the velodrome as Luigi acted as her trainer.

In 1924s Alfonsina rode the Giro d’Italia: Strada entered as “Strada, Alfonsin.” The absence of a final “o” or “a” to her first name hid whether she was a man or a woman. She was accepted as number 72 and, assuming her to be a man, journalists began writing of Alfonsino. The truth emerged the day before the start and by then it was too late.

She came 74th on the first day, an hour behind the leader but nothing by the standard of the day, when riders could be separated by hours. she finished more stages succesfully ahhead several male riders

But then came L´Aquila – Perugia (296 Km.), rode undeer terrible weather conditions. Alfonsina suffered mechanical inconvenients and fall down twice. At fininsh line, race referees excluded her because she was out of time. The organiser, Colombo, couldn’t stop them from applying his own rules Colombo facing social climate and Italian fascism’s intolerance of her challenge to machismo, let her ride on as an individual, paying her bills but excluding her from prizes.

Next stages, a crowd lifted her from her bicycle and carried her in triumph motivating her to continue to Milan.Only 38 completed the race and Alfonsina Strada, finished more than 20 hours ahead of Telesforo Benaglia, the lanterne rouge and only 28 hours behind the winner, Giuseppe Enrici of Piedmont.

Strada was never allowed to ride the Giro again. She retired of racing and they opened a bicycle shop on the Via Varesina in Milan, riding to her shop every day until cycling grew too tiring. In September 1959 she rode the ‘Guzzi’ to a professional race. The motorbike fell off its stand when she got home. The weight was too much for her and she had a heart attack as she and the Moto Guzzi fell to the ground. She was dead by the time she reached hospital.

Source: Wikipedia & Vavel

Alfonsina e La Bici, IWD

[In English at the end. Take me there!]

small_espana-sin-escudo101687_resizeCon ocasión del Día Internacional de la Mujer  y en espera de que llegue el día en que tal cosa no se tenga que celebrar, quiero hacer una edición especial de Clicks, crujidos, chirridos, traqueteos y otros ruidos de la bici.

En los años 20 del pasado siglo XX surgió figura sorprendente, la figura de una mujer, la única mujer que ha llegado a participar y competir contra hombres. Un hecho inédito que la convirtió en una celebridad en Italia. Tétes des Bois le dedicaron la canción Alfonsina e la Bici a modo de homenaje, cuyo video os dejo al final del post.

Alfonsina nació en 1891 en Castelfranco Emilia, bajo el nombre de Alfonsina Morini, apellidos que cambió por Strada cuando se casó. Hija de una familia campesina, a los 10 años de edad, su padre le regaló una extraordinaria máquina que la cautivó. ¡¡¡Una bicicleta!!!

alfonsina_31cNació en una época muy complicada por no decir que imposible para el deporte femenino, por lo que debía mentir a su madre, diciéndola que iba a la iglesia cuando realmente iba al pueblo vecino, a disputar las carreras que se celebrasen. Los hombres en todo momento la trataron con dureza, y no se habituaban a ver a una mujer enseñando algo más que un tobillo, mucho menos aún intentando competir contra uno de ellos. No la veían como su igual, como al resto de hombres. Su familia, por supuesto, jamás aceptó la afición de su hija, aún a pesar que ganase premios, o que, como en 1911 estableciera el récord de la hora femenino.

Cuatro años después, en 1915 se casó, y su marido, lejos de prohibirle esa extraña afición suya, la animó e incluso la entrenó personalmente, ya que él también era un amante del ciclismo.

Con la guerra todavía sin concluir, en 1917, participó en el Giro de Lombardía. La prueba se encontraba exenta de numerosos ciclistas masculinos, puesto que estaban combatiendo, y como las normas no prohibían la participación de una mujer, pudo tomar la salida de dicha prueba. La finalizó en una honrosa trigesimo segunda posición, aunque a más de una hora y media del ganador, el campeón belga Thijs (primer ganador de 3 Tours de Francia).

Varios años después, en 1924, se inscribió en el Giro de Italia, pero bajo el nombre de “Alfonsin Strada”, suprimiendo la última letra de su nombre. Ningún miembro de la organización se dio cuenta y fue aceptada en la ronda italiana. Comenzó las primeras etapas, con relativo éxito, puesto que aunque no estaba cerca de los primeros puestos, tampoco se encontraba en la última posición a la hora de cruzar la meta.

Pero llegó la etapa de L´Aquila – Perugia (296 Km.), la cual fue su tumba. En esa etapa tuvo algún que otro percance, incluyendo alguna caída, y al llegar a meta, la organización de carrera la comunicó que había llegado fuera de control a meta, por lo que quedaba descalificada de la carrera.

La organización no se encontraba nada contenta con que una mujer los hubiera engañado y se encontrara participando en la carrera. No hay, actualmente, un tiempo oficial para determinar si llegó o no fuera de control.

Fue en ese momento cuando entró en acción la figura de Emilio Colombo, quien fue su máximo apoyo a raíz de esa descalificación. Alfonsina decidió no marcharse a casa y seguir compitiendo, pero económicamente no era fuerte, por lo que no podría pagarse la estancia en los hoteles. Colombo, enfrentándose al clima social y la intolerancia fascista hacia su pulso al machismo reinante, pagó de su bolsillo los gastos de la corredora, debido al posible filón comercial que conseguiría con ella. Marchaba con mucho retraso con respecto a los demás competidores, pero la afición la mostró su apoyo de una manera increíble, y no solo terminó esa siguiente etapa a su descalificación, sino que llegó hasta el final de la carrera, en Milán, entre los vítores de la gente, que la aclamaron a su llegada. Terminó, extraoficialmente claro, a 28 horas del ganador de la prueba, con un mejor tiempo que el de dos de los participantes que concluyeron la carrera (20 horas antes que el “farolillo rojo”)

En años posteriores intentó volver participar en el Giro, pero su participación fue vetada tajantemente, a pesar del reclamo publicitario que suponía. Unos años después terminó colgando definitivamente la bicicleta de forma profesional, abrió una tienda de bicicletas en la Via Varesina de Milan y en todo momento la siguió usando como medio de transporte. Su propia muerte se produjo en 1959, cuando tratando de arrancar su moto al volver de una carrera ciclista esta se le cayó encima, a los 68 años de edad.

Su legado, hasta el día de hoy, ha sido eterno, puesto que ha sido la única mujer que ha podido participar en el Giro de Italia (a día de hoy hay también prueba femenina), además de contar con hasta dos participaciones en el Giro de Lombardía consecutivas, en 1917 y 1918 (finalizando en la posición 32 y 21 respectivamente).

small_english_resizeTo celebrate International Women’s Day, willing for an age when there would be no need of celebrating such a day, I want to devote to women an special edition of Clicks, Squeaks, Crackles, Rattles and Other Bike Noises.

In the 1920s, an impresing icon emerged in cycling: this icon was a woman, the one and the only that managed to ride against male riders in a professional race what made her a celebrity in Italy. Tétes des Bois wrote a song Alfonsina e la Bici devoted to her as a well deserved homage (find it hereafter).

Alfonsina Strada (16 March 1891 – 13 September 1959) was an Italian cyclist, the only woman to have ridden one of cycling’s three major stage races. She started in the Giro d’Italia in 1924 when the organisers mistook her for a man. Newspapers called her The Devil in a dress.alfonsina_2

Her racing career included an Italian record which lasted 26 years. She died aged 69 as she propped up her motorcycle after riding to a bicycle race.

Born Alfonsina Morini at Castelfranco Emilia, near Modena, she was the daughter of a peasant family.

She rode her first race at about 13, winning a live pig. She won nearly all the girls’ races she entered and many of the boys’ events. In 1911 she went to Moncalieri and set an hour record of 37.192 km. The status of the record is uncertain. It appears to have stood since 1905 but some reports say that Morini wasn’t credited with her distance because her ride had been considered unladylike. Since that wouldn’t have been an issue had she improved simply the women’s record, there’s a suggestion that she may also have broken a male record, perhaps a regional one, and it was that which she was denied. Her distance stood for 26 years.

She won 36 races against men and became the friend of riders such as Costante Girardengo.She raced at Bologna and Paris and twice rode the Tour of Lombardy at a time when it was open to all. She finished 32nd and last in the 1917 race, an hour and 34 minutes behind the Belgian Philippe Thys.

At 24 in 1915, Morini married Luigi Strada who was also a rider and racer. He gave her a new racing bike with dropped bars as a present. The couple moved to Milan, where Alfonsina rode on the velodrome as Luigi acted as her trainer.

In 1924s Alfonsina rode the Giro d’Italia: Strada entered as “Strada, Alfonsin.” The absence of a final “o” or “a” to her first name hid whether she was a man or a woman. She was accepted as number 72 and, assuming her to be a man, journalists began writing of Alfonsino. The truth emerged the day before the start and by then it was too late.

She came 74th on the first day, an hour behind the leader but nothing by the standard of the day, when riders could be separated by hours. she finished more stages succesfully ahhead several male riders

But then came L´Aquila – Perugia (296 Km.), rode undeer terrible weather conditions. Alfonsina suffered mechanical inconvenients and fall down twice. At fininsh line, race referees excluded her because she was out of time. The organiser, Colombo, couldn’t stop them from applying his own rules Colombo facing social climate and Italian fascism’s intolerance of her challenge to machismo, let her ride on as an individual, paying her bills but excluding her from prizes.

Next stages, a crowd lifted her from her bicycle and carried her in triumph motivating her to continue to Milan.Only 38 completed the race and Alfonsina Strada, finished more than 20 hours ahead of Telesforo Benaglia, the lanterne rouge and only 28 hours behind the winner, Giuseppe Enrici of Piedmont.

Strada was never allowed to ride the Giro again. She retired of racing and they opened a bicycle shop on the Via Varesina in Milan, riding to her shop every day until cycling grew too tiring. In September 1959 she rode the ‘Guzzi’ to a professional race. The motorbike fell off its stand when she got home. The weight was too much for her and she had a heart attack as she and the Moto Guzzi fell to the ground. She was dead by the time she reached hospital.

Source: Wikipedia & Vavel